Este estudio que se realizó durante los meses de octubre de 2012 a junio de 2013, es el primer estudio de estas características en la ciudad, y tuvo por objetivo evaluar la situación antropométrica, alimentaria, nutricional y los factores de riesgo para enfermedades crónicas en la población adulta de Rosario.

El primer estudio sobre el estado nutricional y los hábitos alimentarios de la población adulta de Rosario, se orienta específicamente a un gran centro urbano del que contamos con poca información alimentaria y nutricional. Tiene un abordaje representativo a través de la utilización de la propia estructura comunal. Es uno de los pocos estudios en el país que presenta distribuciones de ingesta corregidas por varianza intraindividual permitiendo estimar de esta manera la ingesta usual. Es particularmente encomiable la utilización de mediciones (en lugar de las referencias subjetivas) de peso, talla y presión arterial. Es una de las primeras investigaciones que explora imagen corporal en adultos, e incluye a población masculina de la cual contamos con muy poca información alimentaria en general. La ingesta alimentaria ha sido analizada con la base de composición nutricional de alimentos de CESNI, con descripción de micronutrientes, ácidos grasos, azúcares totales y agregados que permite relevar -con un mismo esfuerzo encuestal- información muy útil para definir conductas en la prevención de enfermedades crónicas.[/fusion_text]

Relevamiento

El relevamiento del «Primer estudio sobre el estado nutricional y los hábitos alimentarios de la población adulta de Rosario»‏ fue realizado por estudiantes avanzadas y entrenadas de la carrera de nutrición, bajo la conducción y dirección de la Lic. María Elisa Zapata. Las encuestadoras concurrieron a los Centros Municipales de Distrito (CMD) en los días y horarios de atención al público y entrevistaron anónimamente a cada individuo que voluntariamente deseara participar, previa firma del consentimiento informado. El proyecto fue aprobado por el Comité de Ética en Investigación de la Secretaría de Salud Pública de la Municipalidad de Rosario (Res Nº 1816/2010) el 5 de septiembre de 2012 y autorizado por la Sub Secretaría General de la Municipalidad de Rosario. Se tomó una muestra de 1200 hombres y mujeres de 18 a 70 años, y la información fue recolectada con un cuestionario diseñado para el estudio que incluyó:

  • Datos sociodemográficos
  • Hábitos alimentarios,
  • Cuestionario semicuantitativo de frecuencia de consumo de alimentos,
  • Recordatorio de 24 h,
  • Valoración antropométrica del estado nutricional (peso, talla, circunferencias, pliegues) e imagen corporal,
  • Medición de presión arterial y cuestionario de enfermedades crónicas,
  • Consumo de tabaco y alcohol,
  • Actividad física

Principales hallazgos

La adecuada alimentación y un patrón de actividad física regular constituyen una de las estrategias más importantes para el control de la morbimortalidad global, pero muy especialmente para contribuir a que la vida de las personas pueda expresar su máximo potencial. De los 16 factores de riesgo asociados a las principales causas de mortalidad que la Organización Mundial de la Salud reconocía en 20031, tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo, once estaban relacionados directa o indirectamente con nuestro estilo de vida y alimentación (presión arterial, tabaquismo, colesterol, bajo peso, consumo de frutas y vegetales, alto índice de masa corporal, actividad física, alcohol, deficiencia de hierro, zinc y vitamina A), en este sentido en 2006 la OMS publicó la Estrategia Mundial sobre Alimentación Saludable, Actividad Física y Salud.
Los resultados de esta investigación demostraron que el 56,1% de los adultos de Rosario tienen exceso de peso (32,7% sobrepeso y 23,5% obesidad), con cifras mayores en hombres (65,5%) que en mujeres (51,9%), y en ascenso a medida que aumenta la edad (18 a 24 años 30,1%, 25 a 34 años 42,4%, 35 a 49 años 67,7% y 50 a 70 años 77,5%).
En relación al consumo de alimentos, y la ingesta de energía y nutrientes;

  • El consumo promedio de la suma de hortalizas no feculentas y frutas fue de 241 g/d, es una cifra muy por debajo de los 400 g diarios que recomienda la OMS2, con valores similares en ambos sexos.
  • El 41% de los adultos no alcanza a consumir dos porciones diarias de lácteos recomendadas por las guías alimentarias para la población argentina.
  • El consumo diario de bebidas azucaradas (gaseosas y jugos) fue elevado, siendo mayor en hombres que en mujeres.
  • El 40,6% superó el límite superior del rango recomendado para consumo de grasas totales (valores recomendados 20-35% de la energía).
  • La ingesta media de grasas saturadas (11,7% de las calorías) fue superior a la meta de ingesta de grasas saturadas para la población propuesta por OMS3 y FAO4 (10% de las calorías). Un 64,9% de los adultos tuvo una ingesta superior al 10% de las calorías.
  • Las grasas trans aportaron en promedio 0,7% de la energía, encontrándose dentro de los rangos recomendados por FAO.
  • El 35,9% de los adultos tuvo una ingesta superior a 300 mg de colesterol.
  • El 43,1% de los adultos consumieron más del 10% de la energía en forma de azúcares agregados (cifra límite recomendada). La mitad de los azúcares de la dieta provinieron del grupo de azúcares, dulces y golosinas (53%), una tercera parte (29%) de las bebidas y el 12% de panificados y galletitas.
  • El 99,4% de los hombres y el 94,1% de las mujeres presentaron ingesta de fibra inferior a las recomendadas. Dato que es consistente con el bajo consumo de vegetales y frutas y la poca presencia de cereales integrales en la alimentación.
  • Nueve de cada diez adultos (88,6%) presentaron ingesta de calcio por debajo del requerimiento estimado promedio, siendo las mujeres las que mostraron mayor prevalencia de riesgo de ingesta inadecuada y con tendencia creciente a medida que aumenta la edad.
  • Tres de cada cuatro adultos (74,5%) tuvo ingesta de vitamina C por debajo de la recomendación, consistente con el bajo consumo de frutas y hortalizas observado.

Con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias, musculares y la salud ósea, y de reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles y depresión, se recomienda que los adultos de 18 a 64 años acumulen un mínimo de 150 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada5. El 40% de los adultos de Rosario no cumple con esta recomendación, incrementándose con la edad.

La hipertensión es una de los principales factores que contribuyen a causar cardiopatías y accidentes cerebrovasculares, que en conjunto representan la causa más importante de muerte prematura y discapacidad. El 22,8% de los adultos encuestados de Rosario presentó valores de presión arterial que corresponden a hipertensión, mientras que el 15,2% valores limítrofes. La prevalencia de hipertensión arterial fue mayor en hombres (34,7% en hombres y 17,4% en mujeres), y aumentó a medida que aumentó la edad (7,9% en 18 a 24 años, 11,0% en 25 a 34 años, 25,8% en 35 a 49 años y 41,4% en 50 a 70 años).

El consumo de tabaco es uno de los principales factores de riesgo de varias enfermedades crónicas, como el cáncer y las enfermedades pulmonares y cardiovasculares. El 26,3% de los adultos encuestados declaró que fuma regularmente, cifras similares a las observadas a nivel nacional por la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (27,1% en 2009). El hábito tabáquico fue similar entre hombres y mujeres, 28,7% y 25,3% respectivamente, y entre todos los grupos etarios, con cifras máximas en el rango etario de 25 a 34 años (31%) y mínimas en 50 a 70 años (21,9%).

  1. Organización Mundial de la Salud. Reporte Mundial de Salud, 2003.
  2. Organización Mundial de la Salud. Dieta, nutrición y prevención de enfermedades crónicas: report of a joint WHO/FAO expert consultation. WHO technical report series; 916. Geneva, 2003.
  3. Organización Mundial de la Salud. Dieta, nutrición y prevención de enfermedades crónicas. Informe de un grupo de estudio de la OMS. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2003 (OMS, Serie de Informes Técnicos, Nº 916).
  4. Food and Agriculture Organization. Fats and fatty acids in human nutrition. Report of an expert consultation. Food and Nutrition paper 91. Rome, 2010.
  5. Organización Mundial de la Salud. Recomendaciones mundiales sobre actividad física para la salud. 2010.