Los edulcorantes no nutritivos (ENN) aportan dulzor con un valor energético nulo. Teniendo en cuenta las recomendaciones de limitar el consumo de azúcares libres y las reformulaciones de alimentos para reducir la densidad energética, ha crecido en los últimos años su presencia en productos alimenticios.

El objetivo del presente proyecto fue identificar los alimentos y bebidas comercializados en la Ciudad de Buenos Aires, que contienen ENN durante el 2018-2019.

Se realizó un estudio descriptivo y transversal. Para determinar la presencia de ENN, se relevaron los rótulos de alimentos y bebidas comercializados en cinco cadenas de supermercados y tres de dietéticas. Se consideró que el alimento era dietético si incluía en su etiqueta alguna mención a una reducción de su valor energético, de azúcares o grasas, o incluyeran claims light, sin azúcar, free, cero, o destacaran la presencia de algún ENN, mientras que los que no destacaban ninguna de esas cualidades se consideraron regulares.

Los ENN están presentes en 642 productos comercializados, el 59% son alimentos y el resto bebidas. Las opciones dietéticas presentan la mayor frecuencia, pero 31% son considerados productos regulares. Dentro de las bebidas, el 45% son comercializadas como opciones regulares y contienen ENN. Mientras que, de los 379 alimentos, el 20% se comercializan como opciones regulares. Al considerar las bebidas que presentan ENN, la mayoría de los jugos listos para consumir, en polvo y concentrados para diluir se comercializan como opciones regulares. Con respecto a los alimentos que presentan ENN, se observo que la mayoría de polvos para preparar postres (mousse, helado, flan, postres de leche), leches saborizadas y cereales para el desayuno son identificados como opciones regulares.

Al estar presentes en opciones regulares además de las dietéticas, el consumo de ENN podría seguir en aumento y pasar inadvertido sobre todo en la población infantil. La permanente exposición de alimentos y bebidas endulzados a edades tempranas podría tener efectos en las preferencias dulces que persisten hasta la edad adulta.

Futuras recomendaciones deberían considerar las evidencias sobre ¨dulzor¨ para la promoción de alimentación saludable, principalmente en la infancia.

Autores

Vanesa Rodríguez García

Alicia Rovirosa