No existía Internet, ni email, y las revistas científicas que llegaban a nuestro país eran pocas y ansiosamente devoradas. El conocimiento era un bien escaso y preciado. Alejandro O´Donnell, quien suscribe y los investigadores principales en aquellos tiempos dejábamos en los márgenes nuestras reflexiones ante cada nuevo estudio. Notas que luego se convertían en preguntas, nuevas investigaciones, una mirada diferente a lo que veníamos haciendo. Si el conocimiento era el motor de cambio debía universalizarse y alcanzar a quienes trabajaban con niños, a quienes enseñaban a otros investigadores. Así nace el Boletín de CESNI en la década de los 80.

La tarea editorial nos demandaba dos a tres meses y 40 días de impresión y un fin de semana de ensobrado y etiquetado que hacíamos a mano con el voluntariado de CESNI. Cumplió una etapa de la que nos sentimos orgullosos y durante una década alcanzó a más de 4000 suscriptores de todo el país. Seguramente muchos los recordarán y también los jóvenes, porque algunos materiales de estudio continúan circulando…

Hoy nos sentimos nuevamente orgullosos y renovados con el primer número electrónico del Boletín CESNI. No se trata solamente de un aggiornamiento tecnológico a la era digital, sino de una respuesta más apropiada a la dinámica del conocimiento en el siglo XXI. Hoy, la principal dificultad no reside en el acceso al conocimiento, sino en discriminar qué es relevante, verídico, sustantivo y que no. La información fluye con tan vertiginosa velocidad y se hace difícil distinguir entre las novedades importantes y las intrascendentes, efímeras.

Esa es la meta que nos hemos propuesto. Que nuestro Boletín contribuya a señalar que conocimiento es útil para mejorar la nutrición infantil, los resultados de nuestras principales líneas de investigación, un punteo hacia una página web que se ha rediseñado para brindar una mejor respuesta a los más de 700 personas que nos visitan diariamente y finalmente un puente de interacción para todos aquellos que compartimos, hoy como ayer, la misma vocación de mejorar la salud de nuestros niños.