Bajo la situación epidemiológica actual, donde el 40% de los chicos en edad escolar presentan sobrepeso y obesidad, es necesario poner en la agenda pública temas relacionados con la alimentación saludable. En este sentido, la educación alimentaria nutricional (EAN) es una herramienta indispensable a la hora de trabajar sobre  hábitos alimentarios en los niños. La EAN es  cualquier combinación de estrategias educativas diseñadas para facilitar la adopción voluntaria de hábitos alimentarios y otros comportamientos alimenticios relacionados con la nutrición. La educación nutricional se realiza a través de múltiples lugares y consiste en actividades a niveles individual, de la comunidad y a nivel político.

Un lugar propicio a nivel comunitario es el ámbito escolar. Una revisión sistemática en intervenciones eficaces de EAN realizada por la Organización Mundial de la Salud, mostró que una  intervención escolar de alta eficacia es aquella en donde los docentes que imparten las lecciones sobre alimentación y actividad física se encuentran capacitados y con herramientas pedagógicas. Este mismo estudio, encontró que sólo el 25% de las intervenciones se hacían en comunidades desfavorables.

Por ello, la Fundación Bunge y Born en colaboración con el CESNI realiza capacitaciones a través de su aula virtual a maestros rurales del país sobre alimentación saludable. El curso, que comenzó en el 2008, se denomina “Enseñar a comer”, cuya capacitación es a distancia y tiene una clase presencial. El objetivo del programa es mejorar la calidad educativa de las escuelas rurales y brindar a los maestros la posibilidad de adquirir herramientas sobre la  temática de alimentación saludable para emplear en el aula y en proyectos educativos.

El aula virtual permite entregar una vez por semana el material de lectura y las actividades pedagógicas. Asimismo presenta un espacio, a través de un foro, de preguntas disparadoras sobre la temática y se brinda un espacio para compartir opiniones y consultas. A mitad de curso, se realiza la capacitación presencial (foto) donde se tratan los principales temas del curso para afianzar los conocimientos y resolver dudas. Durante el presencial también se trabaja en el armado del trabajo práctico final. El mismo consiste en un proyecto educativo sobre un tema de alimentación saludable basado en la detección de una problema nutricional de la escuela en la que trabaja. Posteriormente, se invita a los docentes a aplicar dicho proyecto en su escuela. Por último, se le entrega a los docentes material pedagógico, juegos y material de lectura para trabajar en clase con sus alumnos.

Sabemos que es necesario cambiar hábitos alimentarios, especialmente en los más chicos. En este sentido, estamos convencidos que los maestros son excelentes multiplicadores de EAN hacia sus alumnos, padres y toda la comunidad educativa.