La infancia es una etapa ideal para generar y consolidar hábitos acerca de cómo y con qué nos hidratamos. Mantener un correcto estado de hidratación surge como resultado de un hábito aprendido, más que como una conducta refleja ante las señales de sed, y en verano es muy importante mantener un correcto estado de hidratación.

Con el propósito de abordar la problemática  y discutir sobre la importancia de la hidratación saludable en la infancia, en abril de 2014 CESNI convocó a importantes referentes de salud infantil del país. Como resultado del encuentro se publicó un libro con las conclusiones más relevantes de todo lo discutido en el encuentro. El libro completo puede descargarse en forma gratuita AQUÍ.

A partir de las principales conclusiones se elaboró el siguiente decálogo, que se acompaña de una infografía.

  • Recordar que siempre el agua es la mejor opción, se recomienda limitar el consumo de bebidas azucaradas y no endulzar en exceso las infusiones.
  • No esperar a que el niño tenga sed, en la escuela y en casa, debemos asegurarnos que el niño beba suficiente agua a lo largo del día. No olvidarnos de agregar una botellita con agua en el bolso o mochila de los niños para que puedan hidratarse saludablemente
  • Poner siempre una jarra de agua en la mesa, es importante enseñar a los niños a preferir el agua, sobre todo al comer.
  • Como adulto, dar el ejemplo, no se olvide de la importancia de la imitación.
  • Prevenir la deshidratación en el deporte. Beber agua antes, durante y después de hacer deportes es importante para tener un buen rendimiento.
  • Facilitar el acceso al agua en la escuela. Un libre acceso al agua puede tener efectos positivos en el rendimiento cognitivo de los niños y su estado de vitalidad
  • Mantener una fuente de agua cerca cuando están activos (plazas, juegos, cumpleaños), en épocas de calor o cuando se encuentran en ambientes climatizados, mantener una botella o fuente de agua cerca, recordar que tanto la calefacción como el aire acondicionado aumentan las pérdidas insensibles del agua corporal.
  • Prevenir caries, al comer entre horas, no olvidar de tomar agua al final para enjuagar la boca y prevenir las caries, ya que el agua no ataca la estructura del esmalte dental.
  • Comenzar el día con un vaso de agua. Agregar un vaso de agua al desayuno es una buena práctica para comenzar el día bien hidratado.
  • Mirar el color de la orina. Es un test simple de realizar, si el color es claro y transparente el niño está bien hidratado.

 

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María Elisa Zapata

María Elisa Zapata

Lic. en Nutrición
Investigadora adjunta de CESNI y docente universitaria. Participo en proyectos de epidemiologia nutricional.
María Elisa Zapata